Por Talli Nauman
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En las sesiones y exposiciones
los integrantes comparten conocimientos, informan sobre los últimos
detalles de los casos, y aportan actualizaciones sobre los asuntos relevantes
Foto: Miguel Ángel Torres. |
Fomentando
el activismo transfronterizo de frente a frente
Agenda de alternativa ciudadana para la acción
Notas del
evento
Enlaces locales y globales
Recursos
De la misma manera en que los gobiernos atraviesan fronteras continentales buscando acuerdos comerciales y promoviendo proyectos de integración, la respuesta ciudadana también se va internacionalizando. Recientes organizaciones basadas en la comunidad han reunido activistas de distintos países con temas diversos para establecer frentes comunes a las propuestas del Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA) y el Plan Puebla-Panamá (PPP).
El Encuentro sobre el Medio Ambiente Fronterizo, realizado por primera
vez en 1998, ha sido una experiencia pionera en materia de organización
internacional sobre problemas compartidos. Los fundadores del encuentro concibieron
este espacio como un lugar para discutir sobre los problemas ocasionados por
el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) en la región
fronteriza México-Estados Unidos. Los participantes del evento rápidamente
entendieron que la integración vertical de arriba abajo requería
de una respuesta igualmente vertical de abajo hacia arriba. Originalmente,
el encuentro buscó la magnitud de un evento de envergadura fronteriza
en momentos en que la mayoría de las conferencias y talleres sobre
asuntos ambientales que involucraban la región se enfocaban en temas
muy específicos auspiciados por los gobiernos, limitados geográficamente
y convocados por invitación restringida a legisladores y público
académico.
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Retos de la
conferencia
- El contacto personal
ofrece motivación a la acción ambientalista.
- Compartir conocimientos
ayuda a identificar una agenda común entre grupos diversos.
- Las últimas
actualizaciones sobre asuntos individuales son presentados por los activistas
más comprometidos en ellos.
- Se potencian las habilidades
y el fortalecimiento de las organizaciones.
- Ejemplos de campañas
exitosas espolean otras campañas.
- Aumenta la participación
y la integración del movimiento ambientalista transfronterizo.
- El foro es un lugar
para tratar nuevos temas y asumir los viejos de maneras diferentes.
- Los organizadores tienen
oportunidades de comparar experiencias y discutir distintas formas de organización.
- El reconocimiento de
los colegas ayuda a sobreponerse a la alienación.
- Apoyo moral ayuda a
levantar los ánimos.
- Se construyen puentes
de entendimiento transfronterizo.
- Surgen comunicaciones
entre diferentes sectores involucrados.
- Iniciativas concretas
pueden ser apoyadas por muchos sectores reunidos en un solo lugar.
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Hoy, después de tres ediciones, el IV Encuentro sobre el Medio Ambiente
Fronterizo ha venido a ser un ensamblaje único de organizaciones binacionales
que atrae activistas de organizaciones no gubernamentales (ONGs) de ambos
lados de la frontera, dando un impulso importante al cambio constructivo y
al desarrollo sustentable en los ecosistemas amenazados que trascienden las
demarcaciones políticas de los dos países. Este año,
más de 400 participantes asistieron al evento, realizado del 15 al
17 de mayo en Tijuana, Baja California, incluyendo a representantes de 90
organizaciones no gubernamentales, 40 universidades, grupos comunitarios y
varios grupos indígenas, así como corporaciones y representantes
de gobierno. De tal manera que el foro se ha ganado el prestigio del evento
más grande sobre medio ambiente realizado en México.
Fomentando
el activismo transfronterizo de frente a frente
El contacto personal que la reunión propicia es motivante. "Esta
es mi primera vez aquí, y ojalá hubiera venido antes",
comentó Carla Sbert, representante de la Comisión para la Cooperación
Ambiental con sede en Montreal, una agencia trilateral establecida por un
acuerdo paralelo al TLC. "Es un lugar donde la gente directamente involucrada
con problemas reales se reúne para sacar lo mejor de esta experiencia,
compartir información, hacer contactos, redes de trabajo y coaliciones".
En el espectro de los temas ambientales, la programación de paneles,
círculos de proyectos, mesas redondas y talleres, permite a los participantes
desarrollar una agenda común sin los requisitos engorrosos de un esquema
de membresías. De igual manera, el encuentro propicia la diversidad
de temas, el respeto a la pluralidad y el diseño de nuevas formas de
organización. En las sesiones y exhibiciones de la conferencia, los
participantes comparten destrezas e informaciones actualizadas sobre sus actividades,
de las que los demás participantes podrían tener conocimiento
por rumores o noticias periodísticas.
Por ejemplo, este año, la organización binacional Border
Power Plant Working Group, asentado en Tijuana y San Diego, informó
sobre la insólita noticia de haber logrado una victoria para el activismo
de ambientalistas de bases comunitarias. Apenas unos días antes del
encuentro, una corte federal de distrito de los Estados Unidos había
pronunciado el veredicto de que el Department of Energy and Bureau of Land
Management violó la ley al no haber preparado una declaración
sobre los efectos en el aire y el agua del proyecto construcción de
las líneas de las plantas de energía de Sempra e Intergen establecidas
en Mexicali, Baja California para enlazarse con la red eléctrica de
los Estados Unidos a través de una subestación en el condado
de Imperial de California.
Desde grupos comunitarios afectados en sus vecindarios hasta organizaciones
binacionales preocupadas por amenazas ambientales en la región, todos
descubrieron formas de fortalecimiento en la conferencia. Diversos talleres
de perfeccionamiento de habilidades enseñaron a los participantes a
realizar cambios y monitorearlos. Un taller ofreció entrenamiento para
activistas sobre el uso de los medios de comunicación. Durante estos
cuatro años de encuentros, se han ofrecido talleres y dinámicas
que ayudan a los ambientalistas con diferentes prácticas que van desde
la gestión de fondos hasta la evaluación de proyectos ambientales.
Ejemplos de campañas exitosas inspiran las ideas de los demás.
En este último encuentro, activistas del Instituto Sonora, Pronbatura
Sonora y otros grupos, explicaron cómo han realizado varios seminarios
móviles binacionales para periodistas a lo largo de la fronteriza,
dirigidos a incrementar el conocimiento del público sobre el delta
del Río Colorado y alentar los esfuerzos de conservación del
agua. Más cobertura de medios y mayor concientización apoyan
ahora el trabajo educativo que se ha realizado por grupos ambientalistas en
la región.
La conferencia también ayuda a crear un sentido de identidad regional,
lo mismo que un propósito común entre activistas, despertando
la participación en el movimiento ambientalista transfronterizo. Algunas
veces la experiencia del encuentro se condensa en algo tan simple como el
contacto directo de personas de un mismo lugar que trabajan en los mismos
tópicos. Dos profesores de la Universidad de California, San Diego,
se encontraron en la mesa del café durante un receso. Uno dijo al otro:
"Necesitamos foros como éste, porque en la rutina diaria no nos
topamos".
Los participantes también descubrieron que el encuentro ofrece la
oportunidad de encarar problemas nuevos o retomar los antiguos de manera diferente.
Por ejemplo, el Colectivo Chilpancingo Pro Justicia Ambiental, un grupo comunitario
asentado en Tijuana, aprovechó la oportunidad de la sesión plenaria
de apertura de esta conferencia en su edición 2003 como una oportunidad
para dar a conocer un plan para remediar el problema en colaboración
con la Environmental Health Coalition de San Diego sobre las 24 mil toneladas
de desechos tóxicos dejados por la compañía recicladora
Metales y Derivados, que abandonó sus instalaciones hace una década.
Después de años de exigirle al gobierno y otras corporaciones
la limpieza del lugar, el grupo encontró una nueva táctica al
presentar su propio plan de limpieza.
Mientras las sesiones agendadas en el programa servían para ofrecer
información y analizar tendencias, nada es comparable a los encuentros
personales en el ínter de las sesiones y durante las charlas de sobremesa.
Por ejemplo, al cenar tacos, Carlos Vázquez, de Promoción Social
Kolping, Ciudad Juárez, Chihuahua, y Agustín Bravo, director
de Fuerza Ambiental de la ciudad de Chihuahua se encontraron y adentraron
en una enriquecedora discusión sobre las diferencias de sus experiencias
respectivas. Vázquez organiza residentes locales para confrontar montañas
de llantas desechos y Bravo trabaja para construir una alianza multicultural
en el área rural del Cañon de Cobre para proteger los recursos
del bosque y el agua en tierra indígena. A pesar de las diferencias
de sus programas, los dos encontraron experiencias comunes en el reto de promover
la conciencia ambiental entre las personas cuyo bienestar se encuentra constantemente
amenazado.
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Estrategias
ciudadanas para fortalecer la protección al medio ambiente
- Mantener las políticas
públicas ya ganadas y conseguir más.
- Continuar buscando
un mayor espectro de personas involucradas.
- Compartir más
experiencias que ayuden a mejorar en la práctica y contagiar más
entusiasmo.
- Mantener la respuesta
y la apertura al interés público en los proyectos de las organizaciones.
- Demandar claridad y
mejores registros por parte del gobierno, por ejemplo, en el acceso a la información
sobre el medio ambiente y en el criterio y los procedimientos para el programa
ambiental fronterizo.
- Sostener reuniones
subregionales en el ínter para asegurar la ejecución de las
recomendaciones surgidas de la conferencia.
- Fortalecer la comunicación
electrónica y la cobertura de medios.
- Ser selectivos en establecer
prioridades de trabajo para el medio ambiente en la frontera.
- Convenir en objetivos
de corto y largo plazo sobre prioridades, y dar seguimiento al alcance de
esos objetivos.
- Demostrar arraigo,
apoyo de las bases y cooperación interdisciplinaria que redunde en
una mejor captación de fondos.
- Alentar a los políticos
para que participen en el encuentro.
- Canalizar la energía
en esfuerzos estratégicos de cabildeo.
- Actuar en consecuencia
según los principios conservacionistas.
- Promover productos
"ecológicos" y servicios a través del Encuentro.
- Establecer mejores
canales para incorporar activistas entusiastas al Encuentro.
- Encontrar nuevas formas
para responder eficazmente a las necesidades de salud y bienestar de las comunidades.
- Reunir fuerzas para
exigir la responsabilidad de las corporaciones contaminadoras.
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Este valioso intercambio entre participantes quienes, a menudo, pasan mucho
tiempo en solitario y con poco reconocimiento, sirve para que ellos mismos
se auto infundan respeto y revaloren su orgullo en el movimiento ambientalista.
El encuentro es una fuente de apoyo moral y uno de los escasos lugares donde
los activistas del medio ambiente se sienten tomados en cuenta seriamente,
escuchados y no marginados o etiquetados como revoltosos opositores al progreso.
Como varios participantes mencionaron, el encuentro los anima a continuar
adelante con proyectos en favor de la justicia ambiental, haciendo de este
evento un muro de contención contra el escarnio, el desprecio y el
desdén del que los ambientalistas comúnmente son objeto en confrontaciones
con los defensores de desarrollos políticos no sustentables.
El encuentro ayuda a disolver competencias potenciales y malos entendidos
entre grupos de ambos lados de la frontera, así como ayuda también
a estimar las tendencias en la balanza binacional. "En México,
el gobierno está comenzando a encontrar formas para proteger su medio
ambiente, y en los Estados Unidos la protección ambiental se ha erosionado",
observó Diana Liverman, miembro del comité ejecutivo de la conferencia
por parte de la Universidad de Arizona. Agregó que en el pasado los
activistas estadounidenses ayudaban a sus colegas mexicanos en un contexto
de poca protección ambiental y poca conciencia ambientalista por parte
del público en México. Pero hoy, mientras las políticas
antiambientalistas ganan espacios en los Estados Unidos, activistas norteamericanos
buscan la solidaridad al sur de la frontera para confrontar sus propias políticas
federales.
Unos pocos días de discusión frontal sobre temas comunes
significa convergencias por parte de activistas, académicos, periodistas,
líderes empresariales, administradores burócratas, representantes
de elección popular, y otros comprometidos con el medio ambiente que
asistin al encuentro. De alta prioridad en la agenda, este año hubo
una mesa redonda sobre participación pública en el nuevo Programa
Ambiental México-estados Unidos Frontera 2012, conducido por U.S. EPA
y los administradores ministeriales del medio ambiente. Quienes participaron
acordaron que la presión de la sociedad civil será crucial para
revertir las tendencias de los políticos norteamericanos que reducen
los fondos de los programas orientados a la protección del medio ambiente.
Agenda
alternativa ciudadana para la acción
Después de cuatro años, el impacto de la conferencia puede
parecer difuso. No podría, por ejemplo, auto adjudicarse ninguna relación
de causalidad en la contención de la contaminación, pues el
programa no está diseñado en torno a temas específicos
pero, en cambio, alienta a activistas locales en sus luchas propias. En un
nivel superior, el encuentro genera apoyo a esfuerzos para alcanzar un ethos
de desarrollo sustentable binacional conducente a medidas concretas.
No obstante, la energía emanada de la conferencia ha impulsado importantes
iniciativas nuevas. Este año, los participantes de un taller sobre
la obtención de acceso a la información ambiental espontáneamente
escribieron una carta exigiendo al gobierno mexicano ampliar la lista de desechos
tóxicos industriales que deban ser monitoreados bajo un nuevo reporte
obligatorio por parte de las corporaciones para que México pueda actualizar
su Registro de Emisiones y Transferencias de Contaminantes y se empareje con
los registros llevados en los Estados Unidos y Canadá. Imprimieron
la carta y realizaron una campaña de firmas durante el encuentro. Posteriormente
enviaron la carta por conducto de un emisario a las autoridades en la ciudad
de México.
Laura Silvan, miembro del comité ejecutivo del encuentro y líder
del Proyecto Fronterizo de Educación Ambiental en Tijuana, citó
la iniciativa como un ejemplo para implementar la primera de las cinco directrices:
defender los espacios hasta ahora abiertos de política pública,
incluyendo el acceso a la información, e intentar obtener mayor influencia
en el proceso legislativo. Las otras directivas fueron:
- Continuar construyendo alianzas con varios sectores claves para lograr
un mayor impacto.
- Seguir compartiendo experiencias e historias exitosas para mejorar prácticas,
así como mantener el entusiasmo.
- Promover la claridad en el criterio y procedimientos para el programa
Frontera 2010 y asegurar que las actividades trazadas se lleven al cabo.
- Seguir participando en la conferencia, pero darle más consistencia
y hacerla más viable a través de reuniones subregionales en
el ínter, que sirvan para desarrollar propuestas más pulidas
y representativas.
Notas del
evento
Los organizadores notaron que, vía electrónica y a través
de los medios, la convocatoria para este cuarto encuentro fue más exitosa
que en las versiones anteriores. Aun así, estuvieron de acuerdo en
la necesidad de seguir fortaleciendo este aspecto, tanto para desarrollar
la comunicación por Internet entre los participantes como para difundir
mejor los resultados de la conferencia entre el público en general.
La escasa cobertura periodística hizo que aún en Tijuana los
propios citadinos tuvieran poca información de los que estaba pasando
en el encuentro, señalaron los participantes.
La medición de los resultados es una parte integral del encuentro
y todos los participantes recibieron al final formas de evaluación
impresas. La sesión de clausura también incluyó un foro
para la autocrítica, el examen de trabajo y sugerencias para mejorar
el encuentro. "¿Hemos sido tan efectivos como podemos ser o es
que solamente hemos puesto mucho esfuerzo?", preguntó al inicio
de la sesión Octavio Chávez, representante del International
City County Management Association.
Enfatizando la pregunta, Patricia Martínez de Pro Esteros, un grupo
de investigación y conservación con base en Ensenada, Baja California,
anotó que el apoyo financiero para el encuentro en el futuro dependerá
cada vez más de la medida en que sean capaces de demostrar competencia,
enfoques interdisciplinarios, cooperación de bases comunitarias, y
una clara idea del tipo de resultados a los que se espera llegar.
Muchos participantes expresaron su preocupación porque los fondos
para el progreso ambiental de la frontera y para la conferencia misma podrían
verse reducidos bajo el actual clima de las políticas del gobierno
de los Estados Unidos. La protección de la salud así como de
los recursos naturales han pasado a último término bajo la escalada
de los programas antiterroristas norteamericanos, comentó la expositora
Lori Saldaña, investigadora del Center for U.S.-Mexico Studies de la
Universidad de California--San Diego. La investigadora recomendó involucrar
más a los políticos en el encuentro a fin de enderezar la atención
hacia las políticas enfocadas en los retos de la frontera que van más
allá de la visión estrecha de los asuntos de seguridad.
Mario Salzmann de Fundación La Puerta, una organización filantrópica
establecida en Tecate, Baja California, dijo que su organización apoya
el encuentro con la esperanza de que los participantes continuarán
progresando desde el fomento de la participación social hasta la constitución
de un cabildeo comprometido con los mecanismos que sirvan para cambiar las
leyes en los diferentes niveles de gobierno tanto en Estados Unidos como en
México. La suya es una de entre muchas fundaciones que, junto con universidades
e individuos filántropos, constituyen los cimientos del evento. Entre
éstos se encuentran: Bio-Infex; Cal EPA; Cecilia García Amaro;
Charles Mott Foundation; Ford Foundation; Fundación Margarita Miranda
de Mascareñas; International Community Foundation; Soluciones Audiovisuales;
Teléfonos del Noroeste S.A. de C.V.; Secretaria de Turismo; William
& Flora Hewlett Foundation; y Yolanda S. Walther-Meade.
Tras un gran aplauso al formidable esfuerzo de los organizadores y voluntarios
del encuentro, los participantes propusieron cerca de dos docenas de estrategias
para mejorar el activismo ambiental y el encuentro mismo. Muchos se enfocaron
en aprovechar el momentum de la organización para institucionalizar
canales que sirven para generar más ambientalistas y jóvenes
cada vez más comprometidos que busquen las formas para responder a
las necesidades de salud y bienestar dentro de sus comunidades. Otros destacaron
la importancia de exigir registros sobre los desechos generadores de contaminación
y que las corporaciones asuman sus responsabilidades en este rubro. Otros
más, señalaron la necesidad de aprovechar el encuentro para
ofrecer una respuesta sobre los productos y servicios involucrados en el movimiento
de comercio justo. Hubo una última petición para solicitar que
los asistentes al encuentro, como anfitrones del hotel sede del evento, practiquen
la conservación del agua y la energía.
Enlaces
locales y globales
Si por una parte, el impacto del encuentro es intangible, los participantes,
sin embargo, están de acuerdo en que éste sirve como una herramienta
para enfrentarse a la inercia con la alternativa de un desarrollo sustentable
dentro del complejo esquema que prevalece en la franja fronteriza México-Estados
Unidos. Prueba de esto es que los activistas líderes de ambos países
asisten año con año a discutir problemas y posibles soluciones.
Como notó Silvan, "Entre nuestros panelistas se encuentran las
personas más visionarias de la frontera. Todos nos vamos de aquí
cargados de renovada energía".
Connie García, impulsora de campañas fronterizas sobre justicia
ambiental y miembro del Environmental Health Coalition, declaró en
el foro: "Si nosotros estamos aquí durante tres días y
no sale nada de todo esto, habremos fallado". Lo que se coteja con el
comentario de su conclusión: "Fue una muy buena conferencia, excedió
mis expectativas". Durante el encuentro, la coalición se unió
al proyecto Colectivo Chilpancingo Pro Justicia Ambiental logrando colocar
exitosamente su propuesta comunitaria en manos de Olga Ojeda, la coordinadora
de la unidad de asuntos internacionales por parte de la secretaría
de medio ambiente de México, quien prometió hacerla llegar inmediatamente
al secretario para su respuesta.
Mientras que este año el encuentro representó una sorpresa
placentera para muchos conferencistas nuevos, los antiguos calificaron el
encuentro de una experiencia particularmente gratificante. "Cada vez
va mejorando más", señaló César Luna, de
la coalición ambiental de la salud, quien ha asistido a las cuatro
conferencias fronterizas. "Ha mejorado tanto en organización como
en la concurrencia de académicos y público en general, que ahora
están más enfocados en asuntos con los que se encuentran directamente
trabajando. Después de las presentaciones uno puede concluir ahora
que ha habido una evolución en la forma en que la gente está
abordando el problema. Aquí ellos están explicando su trabajo,
son mucho más estratégicos y más sofisticados como movimiento".
En esta coyuntura en la que la preocupación sobre el impacto del
mercado continental y la geopolítica está borrando los límites
convencionales de la frontera, el Encuentro sobre el Medio Ambiente Fronterizo
ofrece un modelo para intercambiar conocimientos y perspectivas tendientes
a resolver los problemas mediante la acción transfronteriza sin confrontaciones.